Esta Ley deja de lado el antiguo sistema "neoliberal" que regía las actividades financieras y que no protegía a los usuarios de estos servicios.
Las diez diferencias entre la nueva Ley de Servicios Financieros y la ex - Leu de Bancos son:
- Se crea una "lista Azul", donde van a estar las personas que paguen puntualmente sus créditos y serán premiadas con ventajas crediticias a definir.
- Se prevé la creación de una Defensoría del Consumidor o del "prestatario" a la cabeza de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).
- Se obligará a los servicios financieros a licitar los servicios de seguro.
- La nueva Ley establece la regulación de los contratos que cotidianamente hay entre el banco y el usuario.Todos los contratos han de ser regulados por la ASFI.
- La Ley incorpora las garantías no convencionales, que incluyen bienes que antes no estaban en la Ley de Bancos, como el ganado, las ovejas, las vacas, maquinaria o terrenos agrícolas del área rural.
- La nueva Ley fomentará y dará participación al sector productivo que antes no podía tener crédito, pues los bancos solo autorizaban préstamos para la construcción y comercio. Ahora se incluye a los sectores productivo, pecuario agropecuario.
- Las tasas de interés serán reguladas por el Estado, para precautelar el ahorro interno y el crédito equilibrados.
- La Ley prevé la posibilidad de que los productores puedan organizarse en bancos comunales para que desarrollen sus actividades para si mismos.
- La Ley forma un capítulo especial para la banca estatal, donde al margen de ser un banco de segundo piso pueda actuar como uno de primer piso.
- La Ley da la capacidad al Estado de intervenir de manera directa en el sistema financiero a través de un consejo permanente a la cabeza de la ASFI, que monitoreará las actividades de los servicios financieros de modo que se eviten quiebras y se garantice la estabilidad.
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